Identidad verbal: qué es y cómo darle una voz única a tu marca
¿Alguna vez has asociado una marca con una frase característica? Como cuando escuchas “Que la fuerza te acompañe” y en automático piensas en Star Wars...
Te sientas, te dispones a escribir el contenido para tu marca, miras tu pantalla y te quedas en blanco. Aparece el grillito… Cri cri cri
¡Oops! Ya llegó el bloqueo.
El tiempo corre y tienes que escribir ese post, esa newsletter, la web y todos esos textos de venta que ya estaban planeados. Pero si ya estaban en tus planes, ¿por qué las palabras no fluyen?
Sospecho que no soy la única a la que le ha pasado. ¿Te suena?
Somos seres humanos y a veces nos presionamos por crear y crear contenido para nuestro negocio. Para compartir. Para ser más visible. Para crear comunidad. Para atraer nuevos clientes. Para vender. Y muchos paras más.
Eso sin contar que tu marca está en redes sociales, tiene un blog que mantener, se comunica por la newsletter. Es decir, tienes canales de comunicación abiertos en los que buscas mantener constancia.
Y si algo te detiene y te quedas en blanco, lo primero que hay que hacer es descifrar en dónde comienza esa falta de inspiración.
A veces esta etapa de sequía creativa es una mezcla de cansancio, estrés, inseguridad, cansancio mental o físico. (Porque uno no está al 100% todos los días, ¿o sí?)
Si das con la causa, será más fácil que puedas arrancarla de raíz y que la inspiración regrese a ti. Como por arte de magia.
Pero cada cabeza es un mundo. Y existen diversas razones por las que te puedes existe esa falta de inspiración:
Dudas sobre tus ideas y que sean lo suficiente buenas para diferenciarte. Le das vueltas y vueltas al tema para ver cuál será la mejor forma de atacarlo y llamar la atención.
Porque en el fondo hay un miedo a no destacar, a compartir más de lo mismo, creer que ya todo está dicho.
Y como dueños de negocio queremos posicionar nuestra marca. Pero recuerda que cada marca es única, tú eres único y nadie va a hablar igual que tú, con tu feeling y tu punto de vista.
A veces solo es necesario tomar un rato para ti, para realizar actividades que te gustan, que te distraigan o descansar y dormir. Dar espacio para sacar ese cansancio físico y mental que te paraliza.
Tu cuerpo necesita descansar y tu mente apagarse un rato. A veces les exigimos demasiado y no hay nada como 8 horas de sueño para dar un tiempo de recuperación.
Es dificil ser creativo cuando te llenas de actividades, tienes el tiempo encima o cuando atraviesas problemas personales.
Lo mejor que puedes hacer es darte espacio, tomarte tu tiempo. En ese caso puedes escribir sobre cómo te sientes para desahogarte y sacar de tu mente todas esas ideas y preocupaciones que están rondando tu cabeza.
No hay nada mejor que dejarlo salir para retomar el vuelo con tu contenido.
Si hay algo que veo en mis clientes es que me dicen “es que no sé vender, no sé comunicar, no sé escribir”.
Y no es que no sepan hacerlo.
Si no que no tienen identificado al detalle a su cliente, su propuesta de valor y el problema que ayudan a su cliente a resolver.
Ahí es cuando entran las dudas porque no confían en el mensaje que tienen por compartir.
AQUÍ MI RECOMENDACIÓN:
No te preocupes, es normal caer en cualquiera de estas 5 razones que causan el bloqueo. Lo importante es tomar cartas en el asunto en cuanto lo notes, para salir del bloqueo a tu ritmo, aunque entre antes mejor.
Si ya tomaste conciencia del problema, ¡olvídate de la ansiedad!
Intenta verlo como una oportunidad porque vendrán nuevas ideas y más frescas.
Deja fluir el problema. Entre más te presiones para encontrar ideas, más se agrandará esta etapa. Ya lograste generar piezas de contenido antes, así que podrás volver a escribir.
¿Ahorita no se te ocurre nada? No pasa nada. Estás lleno de nuevas ideas. Solo que por algún motivo en este momento se encuentran en stand by.
La frustración, la ansiedad y el estrés que te genera el no tener ideas no es la solución.
La inspiración nunca llega rápido cuando te sientas frente a la pantalla y con la presión encima.
Acéptalo como parte de un proceso. Avanza a tu ritmo por cada una de las etapas. ¿Qué harás diferente para salir de esta situación?
Como ya vimos, hay varios aspectos que pueden ser los causantes de este problema de creatividad. Habla de ellos y no me refiero a que vayas con tu mejor amigo a contarle (claro, si quieres sí)
Pero tu mejor amigo puede ser una hoja en blanco. Escribe lo que sientes para descubrir qué es lo que te bloquea. Escucha a tu cuerpo y despeja tus pensamientos, lo que sientes y eso que te preocupa.
Medita, lee, estírate, ve una serie o película, habla por teléfono, escucha música, sal por un café. Cambia de lugar de trabajo.
Todo lo que puedas hacer para salir de la rutina, cambies de actitud y puedas llenarte de energía.
Cuando regreses al contenido que tenías planeado crear, seguro lo harás desde otra perspectiva y todo comenzará a fluir.
¿Y ahora, qué sigue?
Superar este bache de inspiración no es tan difícil como lo pintan. Claro que todo depende de lo que mejor te funcione a nivel personal.
Te preparé esta lista de actividades, que a mí funcionan, para ayudarte a conectar de nuevo con todo lo que tienes por compartir.
A veces el bloqueo suele venir antes de sentarte a escribir. Sabes que hay un tiempo limitado o tal vez tienes que escribir sobre un tema que no dominas del todo. Con el simple hecho de pensarlo, te bloqueas.
Déjate fluir y ponte manos a la obra en el tiempo que delimites para ello.
Sí, aunque no lo creas. A veces da cansancio mental pensar en nuestro propio negocio porque no queremos indagar, tomar decisiones estratégicas y armar un plan.
Pero cuando sabes el camino, dejas de dar patadas de ahogado y cada idea comienza a fluir.
¿Escribes y quieres que quede todo listo a la primera? Error.
Date permiso de escribir. Para hacerlo bien, para hacerlo mal, para equivocarte y corregir después. Solo así es que puedes mejorar en el contenido que compartes.
Deja que las ideas salgan, escribe y vacía todo lo que tienes en la mente. Después le darás edición.
Muchas veces la inseguridad y la falta de preparación es la causa del bloqueo. Será más sencillo que todo el conocimiento que tienes lo puedas volcar en un texto que atraiga miradas y te invite a leer.
Comenzarás a ver detalles en una anécdota, una noticia, en la calle, en el café, una canción, película o serie. Podrás descubrir nuevas ideas o alguna escena atractiva que saque esa chispa de creatividad.
Te ayudará a dejar volar la imaginación. Por ejemplo, en la web de Story Dice puedes encontrar un juego de dados.
Te arrojará dados con dibujos y puedes intentar escribir una historia al relacionar cada concepto que te de. Verás que pueden salir historias interesantes de eso.
Haz una actividad que te guste. Leer, bailar, brincar.
A veces hasta cambiar de posición tu escritorio y no ver siempre la misma pared hace un cambio brutal para despertar la imaginación.
No hay nada mejor que escuchar a tu cliente. Ellos te darán la pauta de qué problemas tienen y el tipo de contenido necesitan para ayudarlos.
Así como hay momentos en que las ideas brillan por su ausencia, hay otros en los que fluyen como agua.
Ahí puedes aprovechar para hacerte de un arsenal de contenido por crear y compartir.
Aún así, aprende a priorizarte. A parar cuando es necesario. Ya sea por salud, por cansancio mental o simplemente para reconectar. Es tu negocio y la ventaja es que puedes adaptarlo a la vida que quieres y lo que necesitas.
Regresarás con un nuevo aire y con mil ideas para generar todo el contenido que tu negocio necesita.
Espero que con este material puedas enfrentarte al bloqueo de una forma diferente y que puedas escribir más contenido para tu comunidad.
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